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Simulacro de retirada de producto en una distribuidora: pasos y plantilla

Cómo hacer un simulacro de trazabilidad en un almacén de distribución: elegir el lote, cronometrar, cuadrar cantidades, levantar acta y corregir. Con plantilla.

Una retirada real llega sin avisar: una llamada del fabricante, un correo de la autoridad sanitaria, una alerta publicada por la AESAN. Ese día no se aprende nada, se ejecuta lo que hay. El simulacro sirve para descubrir antes, con calma y sin producto en la calle, en qué punto se rompe el dato.

La guía de trazabilidad de lotes explica qué hay que registrar y cuándo. Esta baja al detalle del ejercicio: qué lote elegir, qué pedir, cómo cuadrarlo y qué papel queda al final.

Qué dice la norma y qué no

El Reglamento (CE) 178/2002 fija dos obligaciones que el simulacro pone a prueba:

  • Artículo 18. Poder identificar a quien te ha suministrado un alimento y a las empresas a las que lo has suministrado, con «sistemas y procedimientos» que permitan poner esa información a disposición de la autoridad competente cuando la pida.
  • Artículo 19. Retirar del mercado el alimento que no cumple los requisitos de seguridad e informar a la autoridad. El apartado 2 se dirige expresamente al distribuidor: quien se dedica a la venta al por menor o a la distribución sin tocar el envasado ni el etiquetado debe retirar el producto «dentro de los límites de las actividades que lleve a cabo», comunicar la información necesaria para su trazabilidad y cooperar con fabricantes y autoridades.

Lo que el reglamento no dice: no habla de simulacros, no fija una frecuencia y no da un tiempo máximo de respuesta.

La recomendación viene de la guía de trazabilidad de la AESAN. Su apartado 6.6 aconseja revisar el sistema habitualmente, dejar registro de la revisión y hacer «regularmente, un simulacro de demanda de la información sobre trazabilidad», evaluando dos cosas: la exactitud de la información y el tiempo de respuesta, que debe ser el mínimo posible. Añade que inspectores y clientes pueden proponer los casos, y que la prueba debe hacerse en los dos sentidos: desde un producto recibido hacia delante y desde uno expedido hacia atrás.

La Comisión Europea, en su Comunicación 2022/C 355/01 sobre sistemas de gestión de la seguridad alimentaria, sitúa la trazabilidad y los sistemas eficientes de retirada entre los programas de prerrequisitos sobre los que se apoya el APPCC. Es decir: forman parte de lo que una inspección espera encontrar funcionando.

Certificaciones y clientes. Si tu almacén tiene una certificación privada de seguridad alimentaria, o una cadena te audita como proveedor, su norma puede pedir pruebas de retirada con una periodicidad y un contenido concretos. Esta guía no los detalla porque cambian con cada esquema y cada versión: consulta el texto vigente del tuyo.

Los tres cuadres de un simulacro

Un simulacro completo no es solo «sacar la lista de clientes». Son tres comprobaciones sobre el mismo lote:

CuadrePreguntaDe dónde sale
Hacia atrás¿De qué proveedor vino, en qué albarán, qué día y cuánto?Recepción
Hacia delante¿A qué clientes fue, en qué albaranes, qué días y cuánto a cada uno?Albaranes de salida y ventas de autoventa
De cantidadesRecibido = servido + en stock + mermas y roturas + devuelto al proveedorTodo lo anterior más inventario

El tercero es el que más se salta y el que más enseña. Una lista de clientes puede parecer perfecta y esconder cien cajas que no aparecen en ningún sitio: se sirvieron sin lote, salieron con el lote del palé de al lado o están en una furgoneta.

Lote L0412 de una conserva. Recibido: 240 cajas. El sistema dice: 186 cajas servidas a 31 clientes, 38 en el almacén, 6 dadas de baja por rotura. Total explicado: 230. Faltan 10 cajas. Al revisar, 8 aparecen en la furgoneta de una ruta de autoventa, cargadas sin lote, y 2 en una devolución de cliente reingresada como «sin lote». La lista de clientes estaba bien. El stock, no. Las cifras son inventadas para ilustrar el cuadre.

Cuadre de cantidades del lote L0412, en cajas

  • Servidas a 31 clientes: 186
  • En el almacén: 38
  • Bajas por rotura: 6
  • Sin explicar en el primer cuadre: 10
De 240 cajas recibidas, el sistema explica 230: 186 servidas, 38 en el almacén y 6 de baja. Las 10 que faltan aparecen sin lote: 8 en una furgoneta de autoventa y 2 en una devolución de cliente.Recibidas240 cajasFaltan 10: 8 en una furgoneta y 2 en una devolución060120180240 cajas
Recibido = servido + en stock + mermas y roturas + devuelto al proveedor. La lista de clientes estaba bien; el fallo estaba en el stock sin lote. Cifras inventadas del ejemplo de esta guía.

Antes de empezar

  1. Quién lo dirige. Una persona que no sea quien registra los lotes a diario: calidad, gerencia o administración. Si no hay nadie más, que al menos el caso lo elija otro.
  2. Quién responde. Quien respondería en una retirada real, sin preparación previa. Avisar con una semana convierte el simulacro en una auditoría de papeles.
  3. El lote. Sirve cualquiera que cumpla tres condiciones: producto con rotación, servido hace entre dos y cuatro semanas (para que haya salido a muchos clientes y aún quede algo) y que haya pasado por los canales que usas. Si tienes autoventa, elige alguna vez un producto que vaya en furgoneta.
  4. El escenario. Una frase, tal como llegaría el aviso: «El fabricante comunica a las 9:40 que el lote L0412 de tal referencia debe retirarse».
  5. El cronómetro. Se pone en marcha al leer la frase. Se apuntan los tiempos parciales.

El ejercicio, paso a paso

1. Bloquear el lote

Lo primero en una retirada real es que ese lote deje de salir. En el simulacro se comprueba cómo se haría: si el sistema permite bloquear un lote para que no se pueda preparar ni vender, cuánto tarda y si el bloqueo llega a los terminales del almacén y a la app de los vendedores. Se puede hacer de verdad y desbloquear al terminar, o describir el procedimiento si bloquear en real crea problemas. Apunta cuál de las dos cosas se ha hecho.

2. Localizar el stock

Cantidad del lote por ubicación, incluidas las que se olvidan: zona de devoluciones, muelle con pedidos ya preparados, mercancía en tránsito y furgonetas de autoventa. Luego alguien va físicamente a dos o tres ubicaciones y cuenta.

3. Sacar la lista de clientes

Por cada cliente: nombre, dirección de entrega, albarán, fecha, cantidad y teléfono o correo de contacto. Tiempo parcial cuando la lista está en la mano.

Si la lista sale por fechas («todos los que compraron la referencia entre el 3 y el 20») en lugar de por lote, apúntalo como resultado. No es un fallo del ejercicio, es el hallazgo.

4. Trazar hacia atrás

Albarán de entrada, proveedor, fecha, cantidad recibida y, si se registran, temperatura de llegada e incidencias. Comprueba que el lote del sistema coincide con el del albarán del proveedor.

5. Cuadrar cantidades

La cuenta de la tabla anterior. Si no cuadra, se busca la diferencia hasta donde sea razonable y se deja escrito lo que no se ha podido explicar.

6. Contrastar con papel

Elige cinco clientes de la lista y busca sus albaranes firmados. ¿Figura el lote? ¿Coincide la cantidad? Elige también dos albaranes de esas fechas con la misma referencia que no estén en la lista y mira qué lote llevan. Es la forma de detectar clientes que deberían estar y no están.

7. Probar la comunicación

Sin llamar a nadie, o llamando a dos o tres clientes con el aviso de que es una prueba: ¿hay un contacto válido para cada cliente de la lista? ¿Quién de la empresa llamaría, con qué mensaje, y quién avisaría a la autoridad sanitaria de la comunidad autónoma? ¿Está ese contacto escrito en algún sitio?

8. Parar el reloj y levantar acta

La plantilla del acta

El acta cabe en una página. Estos son los campos; cópialos a tu formato.

CampoQué anotar
Fecha y hora de inicioCuándo se lee el escenario
Dirige / respondeNombres y puestos
Producto y loteReferencia, descripción, lote, fecha de caducidad o consumo preferente
EscenarioLa frase de partida
Bloqueo del loteHecho en real o descrito; tiempo; si alcanza a almacén y a ruta
Proveedor y entradaProveedor, albarán, fecha, cantidad recibida
Stock localizadoCantidad por ubicación y por furgoneta; resultado del recuento físico
ClientesNúmero de clientes, cantidad total servida; lista adjunta
Cuadre de cantidadesRecibido, servido, en stock, mermas, devuelto; diferencia sin explicar
Contraste con albaranesAlbaranes revisados y discrepancias
ContactosClientes sin contacto válido; contacto de la autoridad sanitaria
TiemposHasta el bloqueo, hasta la lista de clientes, hasta el cuadre, total
HallazgosQué ha fallado y en qué momento del proceso
AccionesQué se corrige, quién y para cuándo
Fecha del próximo simulacro
FirmaQuien dirige y quien responde

Guarda el acta con la lista de clientes y los informes impresos o exportados. La guía de la AESAN pide que quede registro de que la comprobación se ha hecho, y es lo primero que enseñarás si en una inspección te preguntan cómo verificas tu trazabilidad.

Cómo leer el resultado

El tiempo total importa menos que dónde se ha ido.

SíntomaDónde suele estar la causa
La lista de clientes sale por fechas, no por loteEl lote no se guarda en la línea del albarán de salida
El stock del sistema no coincide con el físico por loteEl preparador coge un lote distinto del asignado y nadie lo corrige
Aparece producto «sin lote» o con lote genéricoRecepción con prisa; lote no obligatorio en el artículo
No se sabe qué hay en las furgonetasLa carga de autoventa no registra lotes
Las devoluciones no cuadranEl producto devuelto se reingresa sin identificar el lote
La lista sale, pero tarda horasEl dato existe y no hay un informe que lo cruce
Nadie sabe a quién avisarNo hay procedimiento escrito ni contactos actualizados

Cada fila apunta a uno de los cuatro momentos en que se gana o se pierde el lote: recepción, ubicación, preparación y albarán. Corrige ese momento y repite el simulacro con otro lote al cabo de unas semanas. Un segundo ejercicio sobre el mismo lote no prueba nada.

Si la causa está en el sistema y no en la forma de trabajar (el albarán no tiene campo de lote, la app de autoventa no lo registra, el informe que cruza lote y cliente no existe), ningún procedimiento lo arregla: lo que debe guardar un ERP de distribución en cada uno de esos cuatro momentos está en la guía de ERP para distribuidores, y quién vende hoy en España uno con lotes y autoventa, en el mapa de fabricantes de ERP para distribución.

Variantes que conviene alternar

  • Hacia delante, desde un lote: la descrita aquí.
  • Hacia atrás, desde un cliente: un cliente reclama por un producto y solo tiene el albarán. ¿Qué lote se le sirvió, de qué proveedor era y a quién más fue?
  • Desde el proveedor: el fabricante da un rango de lotes o una fecha de fabricación, no un lote exacto. ¿Puedes traducirlo a tus registros?
  • Con autoventa: el lote ha ido en dos rutas. La liquidación de ese día, ¿permite saber a qué clientes se vendió?
  • Fuera de horario: quién puede sacar la lista un sábado, sin el responsable de almacén.

Para la variante de autoventa, el registro de lotes en la carga y en la descarga se explica en la guía de liquidación de rutas de autoventa.

Cuánto tiempo guardar las actas y los registros

El Reglamento 178/2002 no fija un plazo de conservación. La guía de la AESAN da dos referencias: para productos destinados al consumidor final, como mínimo la vida útil del producto más seis meses; y cuando no se conoce el recorrido posterior del producto, el máximo posible, con cinco años como periodo indicativo. Para una distribuidora que mezcla producto de vida corta y larga, un plazo único de cinco años simplifica la decisión. Algunas comunidades autónomas y sectores tienen plazos propios: confírmalo con tu autoridad sanitaria.

Qué tiene que darte el software

El simulacro es también la mejor prueba de un ERP o de un SGA, propio o candidato:

Lo que pidesLo que debe salir
Bloqueo de loteUn estado que impida reservar, preparar y vender ese lote, también en la app de ruta
Stock por lote y ubicaciónIncluidos los almacenes «furgoneta» y la zona de devoluciones
Informe «clientes por lote»Con albarán, fecha, cantidad y contacto, exportable
Informe «entradas por lote»Proveedor, albarán, fecha, cantidad
Movimientos del loteTodas las entradas, salidas, bajas y devoluciones, para el cuadre

Si estás comparando sistemas, pide este ejercicio en la demo con un lote tuyo. Es el primer caso del guion de la guía de ERP para distribuidores, y el criterio para saber si además necesitas un sistema de almacén está en SGA para una distribuidora pyme.

Después del simulacro

Tres cosas, por este orden: corregir lo que ha fallado con responsable y fecha, poner en el calendario el siguiente y contarle el resultado al equipo de almacén. Un simulacro cuyo resultado solo conoce la gerencia no cambia la forma de apuntar un lote en el muelle.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio hacer simulacros de retirada?

El Reglamento (CE) 178/2002 no menciona los simulacros. Obliga a tener sistemas y procedimientos que permitan identificar a proveedores y clientes y poner esa información a disposición de la autoridad cuando la pida, y a retirar el producto inseguro. La guía de trazabilidad de la AESAN recomienda revisar el sistema habitualmente y hacer simulacros de forma regular. Una certificación privada o un cliente que te audite pueden exigirlos con una frecuencia concreta: mira su norma.

¿Cada cuánto conviene hacer un simulacro?

No hay una frecuencia legal. La guía de la AESAN dice «regularmente». Un criterio práctico es hacerlo como mínimo una vez al año y repetirlo cuando cambie algo que afecte al dato: nuevo ERP o nueva versión, nueva app de autoventa, cambio de responsable de almacén o un simulacro anterior con fallos.

¿Cuánto debería tardar?

La norma no fija un tiempo. La guía de la AESAN pide que el tiempo de respuesta sea el mínimo posible, porque puede haber riesgo para la salud. Mide el tuyo y fíjate un objetivo propio: lo importante es que la lista de clientes salga del sistema y no de revisar albaranes a mano.

¿Qué diferencia hay entre retirada y recuperación?

En el artículo 19 del Reglamento 178/2002, la retirada saca el producto del mercado cuando ya no está bajo el control del operador; si puede haber llegado a los consumidores, hay que informarles y, si hace falta, recuperar lo que ya se les ha suministrado. Una distribuidora que vende a tiendas y hostelería trabaja sobre todo en la retirada: localizar, bloquear y recoger en sus clientes profesionales.

¿Hay que avisar a los clientes durante un simulacro?

No hace falta, y conviene dejarlo claro para no crear una alarma. Lo habitual es comprobar que los datos de contacto existen y están al día, y como mucho llamar a dos o tres clientes avisando de que es una prueba. Todo documento del ejercicio debe llevar la palabra «simulacro».

Fuentes

  1. Reglamento (CE) n.º 178/2002, arts. 18 (trazabilidad) y 19 (retirada e información a la autoridad), texto publicado en el DOUE boe.es
  2. AESAN: Guía para la aplicación del sistema de trazabilidad en la empresa agroalimentaria (apartados 6.5 a 6.8) aesan.gob.es
  3. Comunicación de la Comisión 2022/C 355/01, sistemas de gestión de la seguridad alimentaria (trazabilidad y retirada como programas de prerrequisitos) boe.es
  4. AESAN: alertas alimentarias aesan.gob.es